lunes 15 de noviembre de 2010

and I love her..!!


te amo.. todo el tiempo pienso en ti..

lunes 27 de septiembre de 2010

Ven a esa mujercita que está haciendo su cara de fuchi???

Sí??

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Pues LA AMO..!!!

martes 25 de agosto de 2009

Lección de vida (segunda parte)

Después de sentirnos más vivos que de costumbre y de dar gracias a lo que haya sido lo que evitó la pérdida de la vida misma, nuestro afán por permanecer ahí no se detuvo. Establecimos el campamento en el lugar donde se encontraban las enrramadas, aprovechando el techo que nos brindaban y en cuestión de 5 minutos la tienda estaba lista.
Todo estaba listo, pero faltaba algo, habíamos pasado por alto un detalle que no consideramos importante y que en ese preciso momento brillaba por su ausencia: LA COMIDA. A pesar de que contabamos con las 4 latas de atún decidimos ir a comprar mas cosas, así que dejamos el campamento solo, arriesgandonos a ser víctimas de algún robo. No optamos por dejar a alguien haciendose cargo mientras los otros iban, la razón era que nos sentiamos mas unidos (a causa de lo ocurrido en el agua) y por tanto ineficientes si el grupo se dividía, además, en caso de que el campamento fuera visitado por delincuentes sería preferible perder lo material a perder un amigo, ya habíamos aprendido la lección.

Nos subimos a la camioneta y nos fuimos en direccion a alguna tienda cercana, así, llegamos a "la Comercial", compramos lo que necesitaríamos y regresamos. Todo esto nos llevo cerca de 1 hora porque a parte de las compras Adrian tenia que quitarse la sal del cuerpo en alguna regadera a causa de sus alergias. German tambien aprovecho para darse una ligera ducha y después regresamos al campamento.

Tal vez a los 3 (o por lo menos a mí) nos pasó por la cabeza la idea de encontrar todo arrasado, hurtado, pero no, encontramos las cosas tal y como las habíamos dejado.La noche estaba cayendo sobre nosostros, así que decidimos cenar rápido.

La fogata

Cuando todo estaba arropado por la oscuridad, la solución para hacernos de alguna fuente de luz, aparte de la lámpara que traíamos era hacer una fogata. Comenzamos los 3 y al final me di por vencido, pensando que nunca arderían las ramas de palma porque estaban humedas, ya que había lloviznado un poco antes. Dejé a los otros camaradas hacer el trabajo, suponiendo que no lo lograrían, pero después de unos minutos hicieron arder las primeras hojas, y así continuaron hasta darle forma a una "gran fogata". Confieso que me lamenté por haberme dado por vencido tan rápido.














Teniendo la fogata hambrienta y al no contar con leña suficiente lo que hicimos fué casi acabar con las enrramadas. Al final de cuentas éste hecho nos hizo sentir idiotas y avergonzados. Definitivamente esa no era la noche de German (que ni con su poder de Greyskull se salvó) porque con los pies descalzos pisó un líquido caliente, que no era otra cosa mas que plástico quemado. Estubo gritando como si de muerte se tratara; esa es otra cosa que no se nos va a olvidar

La solución a los mosquitos

El problema más fastidioso de todo campamento es sin duda la invasión de los mosquitos. Nos estaban comiendo vivos y en especial a mí, que traía una bermuda, dejando de las rrodillas para abajo tan descubiertas que eran un blanco fácil. A nadie se le había ocurrido comprar repelente y en esos momentos sufríamos las consecuencias (particularmente yo).

No soporté más, así que me bajé un poco la bermuda. Ésto no lo contaría si no fuera una buena explicación para ésta foto, y decidí incluirla porque sería muy egoista de mi parte si me la guardara. La tomó Adrián, obviamente sin mi consentimiento.

Cuando nos venció el sueño nos metimos a dormir, pero se nos olvidó (para variar) cerrar bien una entrada y los mosquitos aprovecharon para meterse, haciéndonos sufrir durante horas, hasta el amanecer para ser exactos. Al aprecer yo fuí el único que lo resintió, porque German y Adrián durmieron como si nada pasara.

Cuando nos despertamos ya era tarde, German tenía que regresar al trabajo y le habíamos dicho que estaríamos de regreso a tiempo. Levantamos el campamento y hechamos todo a la camioneta. Nos fuimos y estubimos de acuerdo en hacer lo posible por regresar cada 12 de julio.
Más fotos


















sábado 18 de julio de 2009

Lección de vida (primera parte)

El domingo 12 de julio, a causa del aburrimiento y de un calor insoportable decidimos Adrian, German y yo alejarnos de toda monotonía para dirigirnos en un viaje sin rumbo certero hacia alguna playa fuera de lo común, y (afortunada o desgraciadamente) la encontramos, sin imaginar que la visita quedaría como un tatuaje en nuestra memoria.

Comenzando el viaje

Antes de comenzar a dejarnos llevar por la carretera, teníamos que hacernos de algunas proviciones, porque la idea era durar al menos una noche fuera de la ciudad; así que lo primero en mente era comprar cerveza, ya que sin ésta seguramente nos volveríamos locos.Terminando de llenar la hielera nos pusimos en marcha, no sin antes acordar comprar víveres en alguna tienda de Manzanillo, ya que solamente llevábamos 4 latas de atún que yo había metido a la mochila antes de salir de mi casa.

Llegamos a una gasolinería que está a la salida de Colima, por la avenida Rey Colimán, la cual, por cierto, tiene exageradamente alteradas las bombas, ya que en el medidor de la camioneta no se reflejó la cantidad que le habiamos invertido, en pocas palabras nos robaron!!, siendo éste detalle el primero de muchos que no olvidaremos.
Estando el tanque con gasolina suficiente dimos inicio a nuestro escape hacia un futuro incierto, comiendonos el horizonte con las llantas que parecian tener hambre de carretera. Fué en el camino en donde decidimos cuál sería la playa destinada a recibirnos, y mi sugerencia resultó ganadora, eligiendo "Peña Blanca", lugar desconocido para los 3 y probablemente para más de uno que lea ésto.

Durante el camino, para interrumpir el silencio comenzamos a hablar cosas tal vez no muy interesantes, pero buenas para aligerar el tiempo. Creo que yo los aburrí con mis pláticas de los grupos guerrilleros en México en los sesentas y setentas (para variar) pero no lo pude evitar.
La llegada

Así, después de poco más de una hora llegamos a Manzanillo, y con nuestra llegada se disipó el compromiso de abastecernos de comida, porque continuamos hasta llegar a la playa, no sin antes preguntarle a la gente el lugar exacto, porque como mencioné, no lo sabíamos. Después de dar mil vueltas en un tramo de 1 km. y de meternos a brechas equivocadas, al fin nos topamos con el camino que nos conduciría hasta el lugar.

Al ver los alrrededores del camino llenos de un verdor selvático nos emocionamos, y pasando unos minutos se nos hizo un poco largo, pero más aún cuando alcanzamos a ver en la lejanía que la playa estaba bastante retirada, y por consiguiente estaría casi desierta.















Sin embargo, continuamos optimistas, esperando encontrar un paraíso terrenal; y nuestras ideas no estaban tan equivocadas, porque al llegar, descubrimos un lugar bastante agradable, de arena amarilla y un mar que retaba, desafiante.
Despues de explorar un poco la playa, encontramos un cadaver de una tortuga marina debajo de unas enrramadas viejas, el cual le dio al ambiente un aire de nostalgia, de un sentimiento tan raro que no era otra cosa que una advertencia a lo que estaba a punto de suceder.


Mirabamos a un lado y otro de la playa, hasta que pudimos ver a lo lejos a un grupo de personas, algo asi como una familia y decidimos ir a hechar un vistazo, además de que había unos riscos que tenian la pinta de dar unas buenas fotografías. Caminamos hasta llegar y les parecimos indiferentes, entonces optamos por subir una pequeña colina tan verde como los caminos anteriores, que nos permitiría tener una vista del otro lado.
































Sin pensarlo demasiado comenzamos a subir, hasta con las cuatro extremidades ya que el camino era bastante inclinado y resbaloso.




















Continuamos cerca de unos 60 metros en ascenso, lo que provocó que llegaramos a la cima en condiciones pésimas, hasta con un grado de mareos a falta de una condición física buena, pero a pesar de ello, quise bajar hasta el otro lado para saciar mi curiosidad, y con un cansancio muy pesado bajé, tomé unas fotos y volví a sufrir de mareos para devolverme a la cima, en donde estaban los otros 2 guajiros.















Sin más que hacer ahí arriba decidimos bajar, encontrándonos con más dificultades, ya que cualquier error nos podria costar al menos una fractura. Algo digno de contarse es que Adrian pisó una piedra y ésta se fué rodando hasta topar con el talón de German, pero más allá de eso, no pasó nada. Estando abajo, sudando a chorros y desgastados físicamente, nos dimos un chapuzón en las olas, sin pensar que ese fué el error mas grande que habíamos cometido en nuestras vidas hasta éste momento.




















El primero en meterse fué German, seguido por Adrian y yo hasta el final, porque tenía que quitarme la bermuda y los zapatos. En el momento en que llegué junto a ellos me refresqué totalmente, pero entonces vi que Adrian gritaba: -German, vente para acá, ya estás muy lejos, yo aqui no piso-. German le hizo caso, pero al intentar regresar se dió cuenta de que no avanzaba nada, salvo hacia atrás siendo arrastrado por las corrientes que se hacían en los riscos que estaban a un lado. Adrian dice que le grité a él: - Adrian, agarralo, agarralo Adrian-, pero yo no lo recuerdo, aunque tal vez por la adrenalina del momento.

German se notaba más desesperado, y era lógico, puesto que cada vez se veía más alejado de los riscos, que era lo único que teníamos para aferrarnos y no ser jalados. Entonces, con toda la ingenuidad del mundo me lanzé hacia donde estaba, pensando tal vez que podría ayudarlo; nadé y al mismo tiempo la fuerza del mar me llevó hacia German, hasta que estube a un lado de él. Me decía: - ya no puedo-, entonces yo lo animaba a nadar hacia el frente, a pesar de que en ese momento los 2 estabamos en las mismas condiciones. Le agarre la mano y le dije: - hay que nadar y empujarnos con las olas-, pero éstas no hacian mas que pasarnos por encima. Solté su mano y le repetía que nadaramos hacia adelante, pero el estaba desesperado porque no tenia fuerzas,ya que se nos habian agotado en la subida a la colina, fué cuando la desesperación lo abarcó totalmente y comenzó a gritar pidiendo auxilio, a pesar de que yo lo incitaba a que dejara de hacerlo. Al ver su rostro comprendí cómo se sentía, y es que reflejaba una angustia enorme, casi a punto de darse por vencido. Esas facciones, ese rostro, nunca lo voy a olvidar.

Como lo vi tan angustiado y yo no podía hacer gran cosa también pedí auxilio a las personas que estaban en la arena, que para entonces eran espectadores de un acto que se conevrtiría en tragedia a todas luces.

Miré hacia mi derecha y me di cuenta de que poco a poco el mar nos empujaba a los riscos y le dije a German que nadaramos hacia ellos, yo así lo hize, moviendome tan torpemente que al final, me sirvió, porque llegué a ellos y me aferré; pero vi que German seguía en donde mismo y me impactó darme cuenta de eso, y sin esperarlo, una ola me arrojó otra vez al mar, pero al salir estaba no tan lejos del risco y me aferré de nueva cuenta, esta vez con todas mis fuerzas que vencí los azotes del mar, me puse en un lugar seguro y me convertí en otro espectador impotente y asustado, sin embargo, a pesar de que German estaba más lejos, me tranquilizé un poco al verlo de pié con el agua hasta el pecho sobre algún otro risco que estaba bajo el agua, pero esa tranquilidad pasajera se acabó cuando las olas lo empujaron otra vez hacia las aguas mortales.

Mucha gente llamaría milagro al hecho de que German quedó mas cerca de los riscos a los que yo me habia aferrado, permitiendole salir de aquel infierno azul.

Con el sentimiento de alivio después del peligro recibimos Adrian, la gente y yo a nuestro compañero y hermano. Pasando unos minutos en los que tomamos aire y nos tranqilizamos nos dimos cuenta de la magnitud del problema, ya que, a pesar de que Adrian les pidió ayuda a las personas que ahí estaban y éstos acudieron al llamado, no tenían muchas opciones para salvarnos, asi que se dedicaron a ver la secuencia de actos de la terrible obra.

Cuando salimos y nos sentimos vivos a pesar de los raspones que nos propinaron aquellos riscos, Adrian nos dijo, palabras más, palabras menos: - Imagínate, yo aquí viendolos y sin poder hacer nada, ya estaba pensando en qué le iba a decir a la mamá de German. Ya cuando ví que nos estaba jalando el mar les grité a las chavas que estaban ahí, "hey, trae a los muchachos nos estamos ahogando" y dicen ellas "¿Quééé?", "que nos estamos ahogando", y ya vi que venia un muchacho, pero como sin ganas, ¿Pues qué podía hacer?, nomas vernos.

Ese fué el momento mas amargo del viaje, aunque falta narrarles más. (continuará...)

domingo 7 de junio de 2009

Patria o muerte!!!


He querido titular este texto con una frase tan grandiosa como sus inventores; una frase que expresa totalmente los anelos de todos los pueblos del mundo: el contar con una verdadera patria.
En México (como en la mayoria de los paises), desde que comenzamos los estudios de primaria se nos inculca la idea de que contamos con una nacion totalmente propia, soberana y libre, una nacion que nos arropa y nos da una identidad, una razón de ser y por la cual morir, que nos debe generar un sentimiento de total orgullo por el simple hecho de que nos vió nacer, es decir, tratan de hacernos patriotas. Pero hay algo que se siente, algo que no concuerda con esas ideas, algo que nos hace sentir un vacío; ese algo, ese lugar dentro de cada mexicano es un hueco, y ese hueco unicamente se llena con la "Patria", que es una cosa que no tenemos.
Desde que nuestra grandiosa América fue descubierta por civilizaciones mas adelantadas y por lo tanto mas ambiciosas, ha sido victima sin descanso, de un terrible saqueo, el cual aún continua existiendo. Desgraciadamente, casi todos (por no decir todos) los Estados latinoamericanos se encuentran en una situación de infortunio: sus gobernantes estan a disposición de organizaciones mundiales capitalistas como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial, y varios más, los cuales tienen la única función de doblegar a los pueblos, poniendolos bajo el yugo de la esclavitud.
México, tan inmenso, lleno de grandeza, tan nuestro, no se encuentra libre de esta tragedia, de este crímen. Sus gobernantes no hacen mas que entregar la soberanía al extranjero, entregar riquezas naturales, reprimir a sus propios pueblos que viven ya en una condición cada día mas decadente e indigna.
Los mexicanos no conatamos con una patria que nos respalda, porque ha sido violada desde hace muchísimo tiempo. Estamos a merced de compañias trasnacionales, a merced de saqueadores, que por nada del mundo quieren nuestro bienestar. Nuestros gobernantes son cada dia mas mediocres, reciben órdenes del imperialismo que son cumplidas al pie de la letra.
Si queremos vivir como se debe, si queremos tener un país realmente libre y soberano, si queremos reibindicar la dignidad que nos han quitado y pisoteado, debemos epezar a actuar, recuperando día a día lo que se esta entregando con descaro: la PATRIA.
Porque no podemos considerarnos simples individuos dentro del mundo, porque no debemos unicamente vivir para comer ni comer para vivir, porque de una vez por todas debemos ser considerados como humanos. Por la dignidad y por éste país que es nuestro:
PATRIA O MUERTE!!!

miércoles 17 de diciembre de 2008

viernes 14 de noviembre de 2008

Campo 4: lo más cercano a un paraíso

En el diccionario de la Real Académia de la Lengua Española la definicion de la palabra Paraíso (fuera de contextos religiosos) se limita solamente a: "lugar delicioso, confortable y ameno"; sin embargo, la misma palabra extraída de los rincones más fantásticos de la imaginación humana sobrepasa esos límites, llevándonos a lugares -me atrevo a decirlo- sencillamente "de orgásmo".

La comunidad de Campo 4 no es precisamente eso, pero al menos se acerca (omitiendo lo del orgásmo).

Situado aproximadamente a 1500 metros sobre el nivel del mar, es un lugar maravilloso, comenzando por el camino de terracería, que inicia a un costado de la carretera Villa de Álvarez-Minatitlán cerca del km. 20.




Al principio, la brecha se muestra regular, con campos a los costados igual de planos, conformados en su mayoría por arbustos, pastizales y árboles no de gran tamaño, salvo algunas parotas que sobrepasan los 10 m. de altura.




Después de 1000 mts. aproximadamente el camino se torna más complejo, debido a que inicia un ascenso de más de 12 km. hasta llegar a la comunidad, y sin duda es el tramo más emocionante, ya que muestra en varios segmentos unas vistas espectaculares, con las cuales los ojos, el pensamiento y el espíritu sacían esas ganas de lo extraordinario.

Si se recorren los 13 km. de terracería caminando se llega a la comunidad en 4 o 5 horas, dependiendo de la velocidad que se lleve, pero bien vale la pena el esfuerzo.

Por el trayecto se pueden observar (si se tiene suerte) desde insectos, pequeños mamíferos y reptiles interesantes hasta restos fósiles de organismos que habitaban la tierra hace miles de años, cuando ésta zona se encontraba sumergida en un inmenso mar. Lo más usual es encontar Clavos de 100 años de antigüedad, los cuáles se utilizaban para construir una vía de tren que subía casi hasta la cima del "Cerro grande" o "Terrero", una montaña que al parecer es la más grande del estado de Colima. Dicho tren servía para transportar la madera que era extraída de los bosques de la zona por una compañía extranjera llamada Colima Lumber Company en el año de 1908 (no estoy seguro de estos datos, ya que no hay mucha informacion acerca de ello) y que detuvo sus actividades un par de años después de estar funcionando debido a que el mismisimo Pancho Villa "los corrió", según testimonios de las personas mayores del lugar.























Siguiendo con el trayecto, cuando falta poco para llegar se siente un cambio repentino del clima, se vuelve más frío y mayúsculo aún cuando es invierno; éste es uno de los factores que hacen del pueblo un sitio agradable.

A la entrada, después de pasar una cabaña de madera (que sería un módulo de información en un proyecto poco ambicioso el cuál nunca se llebo a cabo) se puede ver un letrero dando la bienvenida como ningún otro letrero sabe hacerlo, ya que éste en particular transmite una cierta alegría, o por lo menos eso fué lo que percibí.



Llevo aproximadamente un mes y medio viviendo ahí (contando algunos fines de semana que los paso em mi casa) impartiendo clases de secundaria a los niños de la comunidad. Debo confesar que los primeros días sentía una inmensa nostalgia, por la falta de los seres que más aprecio, desde la familia hasta las amistades que se volvieron parte de mi vida y llevaré con migo para siempre, aún después de la muerte.



Esos momentos de soledad los vivía en el techo de los baños de la escuela, mi lugar favorito, que por cierto bauticé como "mi lugar", recordando los tiempos de secundaria, de preparatoria, salidas con los amigos, bueno, me daba tiempo de pensar en infinidad de cosas y de disfrutar la experiencia al máximo, una experiencia que años atrás nunca planeé y que ahora se convierte en parte de mi exixtencia. (continuará)